La disyuntiva
Marcela Swanson se sentó frente a su escritorio y respiró hondo. El sol entraba límpido por la ventana recién lavada de la habitación y enmascaraba unas temperaturas que lo congelaban todo. Acostumbrada a pensar en símiles y otras figuras retóricas, reparó en la similitud entre su vida y esa mañana: se veía esplendorosa, pero en realidad…. Las apariencias engañan. Aun antes de poderlo articular, supo que este refrán era muy cierto. ¿Cuántas veces no había dado algo por sentado, para luego llevarse la sorpresa de que era todo lo contrario? No solo las apariencias engañaban, sino que la gente echaba mano de ellas para engañarse a sí misma y a los demás, para hacer frente a las dificultades o para llevar la fiesta en paz. Llevar la fiesta en paz. Ese era otro de los refranes de gran utilidad cuando se prefería ignorar la verdad, o enterrarla. Se sentía muy inquieta ese día; los recuerdos y sentimientos reprimidos hacían ebullición en su pecho y estaba indecisa de ...